Por Martin Olmos*, Ejecutivo Principal en la Dirección de Transformación Digital de CAF.
Un contexto urbano y digital en aceleración
América Latina vive un proceso de urbanización intensivo: actualmente más del 80% de la población regional habita en ciudades[1]. Argentina destaca aún más, con al menos el 92% de sus 46 millones de habitantes residiendo en áreas urbanas[2]. Esta realidad coloca a las ciudades y gobiernos locales en el centro de los desafíos y oportunidades del desarrollo. Paralelamente, la vida cotidiana se digitaliza vertiginosamente. La cobertura de Internet móvil (4G) en la región pasó del 50% en 2015 a 94% hoy, y alrededor del 80% de los latinoamericanos utiliza Internet[3]. Si bien persisten brechas de acceso (casi un 30% de la población aún no usa Internet regularmente) y de calidad del servicio, la tendencia es clara: los ciudadanos están cada vez más conectados y demandan servicios públicos ágiles, eficientes y personalizados en formato digital. Este escenario urbano-digital obliga a repensar la gestión local: las ciudades crecen en tamaño e interconexión, y sus habitantes esperan que la tecnología sea parte de la solución a problemas urbanos complejos.
El potencial transformador de la IA en los gobiernos locales
En este mundo urbano y digital, la inteligencia artificial (IA) emerge como una de las tecnologías más disruptivas y promisorias. Bien aprovechada, la IA puede transformar la gestión pública local y la prestación de servicios municipales. Sus aplicaciones van desde combatir la corrupción optimizando la contratación pública, hasta mejorar la recaudación mediante la detección de fraudes impositivos. Los algoritmos de aprendizaje automático ya se emplean para generar alertas tempranas de deserción escolar o identificar brotes de problemas de salud pública (como se hizo durante la pandemia). Asimismo, la IA permite ofrecer servicios más personalizados y oportunos a la ciudadanía –por ejemplo, con chatbots o sistemas predictivos que anticipan necesidades– y aumentar la eficiencia interna de los gobiernos locales mediante la automatización de procesos repetitivos. En suma, la IA puede ser un catalizador de modernización municipal: optimiza el gasto público, agiliza trámites, mejora la planificación urbana (p.ej., en tránsito o seguridad) y libera tiempo de los empleados públicos para tareas de mayor valor agregado. Más allá del ámbito estrictamente gubernamental, al ser una tecnología de propósito general, la IA puede apoyar objetivos mayores como la adaptación al cambio climático, la educación personalizada o la salud preventiva. Para ciudades latinoamericanas enfrentando desafíos de transporte, seguridad o inclusión social, estas herramientas ofrecen nuevas formas de idear soluciones inteligentes.
Gobernar la IA con responsabilidad y marcos adecuados
Sin embargo, el poder transformador de la IA viene acompañado de considerables desafíos éticos, sociales y legales. Su implementación sin control puede amplificar brechas (si ciertos grupos no acceden a los beneficios), introducir sesgos discriminatorios o vulnerar la privacidad de las personas. Es por ello que las autoridades locales deben dotarse de marcos de gobernanza sólidos para el uso responsable de la inteligencia artificial. Esto implica establecer lineamientos éticos, normas claras y mecanismos de supervisión que guíen el desarrollo y adopción de soluciones de IA en el sector público. Desde CAF impulsamos una adopción que debe ser inclusiva, sostenible y respetuosa de los derechos humanos. A nivel regional ya se observan avances en esta dirección: en octubre de 2024, 20 países de América Latina y el Caribe aprobaron la Declaración de Montevideo, comprometiéndose a una IA centrada en derechos humanos, libertades fundamentales y valores democráticos[4].
Más que IA: habilitadores para una transformación digital integral
Para aprovechar la IA de forma eficaz, los gobiernos locales necesitan enmarcarla dentro de una estrategia más amplia de transformación digital. No se trata de proyectos aislados de IA, sino de desarrollar los cimientos digitales sobre los cuales estas soluciones puedan escalar y sostenerse en el tiempo. Un pilar fundamental es la infraestructura de datos y la interoperabilidad entre sistemas. La gestión adecuada de datos (almacenamiento, integración y calidad) fortalece las capacidades estratégicas del Estado y permite servicios integrados que simplifican la vida al ciudadano. Otro componente clave es la identidad digital de las personas. Contar con sistemas de identificación digital seguros y universalmente accesibles habilita trámites en línea confiables y personalizados. Asimismo, se requiere invertir en la infraestructura tecnológica habilitante: conectividad de alta velocidad (redes de fibra óptica, 5G), plataformas de computación en la nube, centros de datos y hardware adecuado, entre otros. Estas infraestructuras digitales proveen la base para desarrollar servicios más eficientes y accesibles, además de generar economías de escala e integrar a distintos niveles de gobierno. No menos importante es el factor humano: una estrategia integral debe incluir capacitación en habilidades digitales, programas de atracción de talento tecnológico al sector público y cultura organizacional orientada a la innovación. En resumen, la IA no puede verse aislada; su éxito depende de contar con datos de calidad, sistemas que “conversen” entre sí, ciudadanos identificados digitalmente, servidores públicos capacitados y un ecosistema tecnológico robusto. Estos habilitadores convierten iniciativas puntuales en verdadera transformación digital local.
Es importante destacar además que ninguna ciudad enfrenta sola el desafío de la transformación digital con IA; la colaboración y el intercambio de experiencias son aliados estratégicos. Iniciativas como la Coalición de Ciudades por la IA en Argentina (CIIAR), impulsada por RIL, buscan justamente conectar gobiernos locales comprometidos con la IA para que aprendan mutuamente y avancen más rápido en conjunto.
El rol de CAF: impulsando la agenda digital local
Consciente de estos desafíos y oportunidades, CAF ha venido apoyando a los países y ciudades de la región en su transformación digital. En los últimos seis años, la institución ha realizado más de 41 operaciones de crédito y 85 de cooperación técnica para la conectividad, inclusión y transformación digital por USD 2.785 millones en 16 países. Específicamente en ciudades, desde 2012 CAF ha desarrollado proyectos de infraestructura digital y políticas públicas relacionadas en 11 países, movilizando más de 320 millones de dólares de financiamiento para tales iniciativas, además de la elaboración y difusión de más de 10 productos de conocimiento relacionados a esa agenda.
Conclusión: Hacia ciudades inteligentes y centradas en las personas
Los gobiernos locales de Argentina y América Latina se encuentran en un punto de inflexión. La confluencia de una población mayoritariamente urbana y de un mundo crecientemente digital nos empuja a reimaginar la gestión pública. La inteligencia artificial, insertada en una estrategia de transformación digital más amplia, puede ser la palanca que lleve a nuestras ciudades al siglo XXI: más eficientes, más sostenibles y más inclusivas.
[1] https://plataformaurbana.cepal.org/es/estadisticas-urbanas-regionales
[2] Dirección Nacional de Población: https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/poblacion_urbana_dnp.pptx_.pdf
[3] Matias Italia, «Impacto CAF Conectividad, inclusión y transformación digital para un mayor progreso» (CAF, 2024), https://www.caf.com/media/4672990/impactocaf-conectividad-y-transformacion-digital-informe-completo.pdf
[4] https://www.caf.com/es/actualidad/noticias/caf-y-unesco-impulsan-el-desarrollo-etico-de-la-inteligencia-artificial-en-america-latina-y-el-caribe/#:~:text=La%20Declaraci%C3%B3n%20de%20Montevideo%20reafirma,regionales%20en%20materia%20de%20IA
*Sobre el Autor
Martín Olmos es Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Católica Argentina, Magíster en Políticas Públicas por The George Washington University y Especialista en Ciencia de Datos por el Instituto Tecnológico de Buenos Aires. Cuenta con una sólida trayectoria en transformación digital de organizaciones, tanto desde el sector público como en calidad de consultor para gobiernos y organismos internacionales. Entre 2020 y 2022 se desempeñó como Subsecretario de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de la República Argentina. Actualmente es Ejecutivo Principal en la Dirección de Transformación Digital de CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe-.